Como conclusión...
Considerando el daño que ha sido hecho al pueblo palestino, la obligación de Israel es hacer todo lo posible por reparar el daño que ha causado.
Israel no debiera objetar a este estado, además, debiera contribuir a su fundación con compensaciones generosas. Fuera de que es la actitud correcta, esto terminaría con los actos esporádicos de violencia contra Israel, ya que se realizaría el deseo legítimo de los palestinos de tener su propio estado. Además, todas las leyes que discriminan contra no-judíos viviendo en Israel debieran ser revocadas. Todos los ciudadanos debieran gozar de derechos plenos e iguales, los que también debiera tener todo palestino que desee retornar a su patria nativa ancestral. Estos refugiados debieran, por principio, ser compensados por sus hogares y tierras perdidas.
Estados Unidos y Europa también deberían recompensar al pueblo palestino por permitir y apoyar, no en forma explicita, las acciones Israelíes en suelo palestino.
A largo plazo, los israelíes podrán vivir en paz con sus vecinos sólo si admiten su culpabilidad y reparan los daños. Sólo entonces podrá restaurarse la tradición judía de ser un pueblo de un alto carácter moral. Y sólo por este camino, se puede conseguir una verdadera seguridad, paz y justicia para ese antiguo país.
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